Síndrome de Piernas Inquietas

Hace no mucho tiempo, leí un reportaje en el suplemento de ElMundo de los sábados, en el que hablaban sobre el Síndrome de Piernas Inquietas y hacían una entrevista a diversos pacientes que lo sufren (poco después este mismo tema fue tratado en un programa de televisión). Lo cierto es que dicha enfermedad la desconocía, y me quedé bastante sorprendido porque es realmente molesta para las personas que la sufren, ya que en ocasiones, puede hacer que el paciente se desespere por el hecho de no poder dormir,

¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE PIERNAS INQUIETAS (SIP) ?

Es un trastorno de origen neurológico, en el que se producen unas sensaciones molestas en las extremidades (principalmente las piernas) durante el reposo, por ejemplo al permanecer sentado o acostado. Estas molestias ocasionan necesidad de levantarse, caminar y moverse. Con el movimiento, las sensaciones desagradables se alivian o desaparecen.

El trastorno aparece entre un 5-10 % de la población, y afecta tanto a hombres como a mujeres. Puede aparecer a cualquier edad, siendo más frecuente a partir de la cuarta década de la vida.

El SPI suele afectar la calidad de sueño, ocasionando somnolencia durante el día, como así también cuadros de ansiedad y depresión que repercuten de manera importante sobre la calidad de vida de las personas afectadas.

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS

– Necesidad irresistible de mover las piernas (o los brazos), acompañada o no de sensaciones molestas.

– Inicio o empeoramiento de los síntomas durante períodos de inactividad, como por ejemplo permanecer sentado o acostado, en la cama, en el cine o durante viajes prolongados (por ejemplo, en el coche o en el avión).

– Alivio con el movimiento: las molestias se alivian o desaparecen cuando los sujetos con SPI se mueven, caminan o frotan sus piernas. Esta necesidad imperiosa de moverse es la que da el nombre al trastorno.

– Empeoramiento de los síntomas a últimas horas de la tarde o por la noche: esta característica hace que los pacientes tengan dificultades para iniciar o mantener el sueño. Durante el día las molestias desaparecen o existen, pero con menor intensidad.

CAUSAS

La investigación realizada para determinar las causas del SPI es continua y las respuestas son aún limitadas.

El SPI puede tener carácter hereditario. Los investigadores están actualmente analizando las posibles causas genéticas que puedan ser responsables de esta forma del SPI, conocida como SPI primario o familiar.

El SPI puede ser el resultado de otra enfermedad que, cuando se encuentra presente, empeora el SPI subyacente.Se le llama SPI secundario.

Durante el embarazo, particularmente durante los últimos meses, hasta el 20% de las mujeres desarrollan el SPI. Después del parto, a menudo los síntomas desaparecen. No obstante, existe una relación clara entre el número de embarazos y las posibilidades de desarrollar SPI crónico.

La anemia y el bajo nivel de hierro en la sangre están asociados con los síntomas del SPI, como también lo están las enfermedades crónicas tales como la neuropatía periférica (daño en los nervios que transmiten la sensibilidad o que inervan las piernas y pies) y la insuficiencia renal.

Si no existe historial familiar del SPI y no hay enfermedades asociadas subyacentes que causen la afección, se dice que es el SPI idiopático, lo cual quiere decir que no tiene una causa conocida.

Esto es simplemente una introducción a una enfermedad que es desconocida en nuestro país, pero que como habéis podido leer, el porcentaje de población que la puede sufrir es más alto del que desearíamos.

Si queréis obtener más información visitar las siguientes páginas web:

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