La crisis americana por las hipotecas subprime (III)

CONSECUENCIAS Y FUTURO DE LA CRISIS:

Al no contar con depósitos propios, esta clase de firmas depende exclusivamente de sus proveedores financieros para seguir en el negocio, pero de no cumplir las expectativas su única salida es la liquidación y el cierre del negocio.

Ante esta situación, el destino de esta clase de compañías ha quedado a merced de los grandes bancos de inversión después de que los precios de la vivienda hayan frenado su escalada y los tipos de interés hayan saltado de mínimos históricos.

Algunos economistas como Doug Kass, columnista de Real Money, dicen que los impagos de finales de 2006 se están convirtiendo en embargos, cifra que si continua la tasa de moralidad actual, este año se superará con creces. Según Doug, entre 2006 y 2007 se pondrán un millón de casas embargadas a la venta, que se añaden a la oferta actual de 3,75 millones (cuyos precios altos, por lo que las empresas de construcción seguirán perdiendo dinero en la venta de casas). Además, muchas de las personas afectadas por estas hipotecas subprime, no podrán conseguir financiación para poder comprar una casa, por lo que la demanda del sector inmobiliario caerá un 25%.

Los inversores y especuladores tendrán el mismo problema, y pasarán de representar el 20% del mercado a su media histórica del 5%, lo que significará otra caída de la demanda entre el 10 y el 15%. Finalmente, el fin de ciclo económico (que consiste en la menor confianza del consumidor, la ralentización del crecimiento y una menor creación de empleo) provocará otro 10% de caída en la demanda, como ha ocurrido siempre. En resumen: una caída de la demanda del 50% sin tener en cuenta la sobreoferta.

El círculo vicioso termina con el hundimiento de la confianza del consumidor en los bancos y la economía, el aumento del desempleo en la construcción y el fin de las refinanciaciones hipotecarias para alimentar el consumo.

Mientras el mercado se pregunta qué pasará con los tipos de EEUU en 2008 para evitar la recesión, la Fed ha optado por nuevas medidas a corto plazo para favorecer el crédito. Entre ellas, se encuentra un acuerdo con el Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Inglaterra y otras entidades centrales para hacer frente de manera coordinada a la crisis global de liquidez. Las medidas de la Fed incluyen el lanzamiento de nuevas facilidades temporales para las subastas de dinero, destinadas a responder a las elevadas presiones en los mercados de financiación de los bancos a corto plazo. Se trata de abrir el abanico de inyección de liquidez a plazos más amplios y más colaterales.

El programa también incluye el establecimiento de líneas de swaps (acuerdos de intercambio recíprocos) con el BCE y el Banco Nacional de Suiza. Además, el Banco de Inglaterra también se unió al anuncio que emitió la Fed en Washington, con el objetivo de proveer de dólares a estos bancos centrales para que también ellos puedan ofrecer esta divisa.

David Brown, economista de Bear Stearns en Londres, cree que “las medidas serán vistas como constructivas, como que los bancos centrales responden a la crisis del racionamiento del crédito para aliviar las tensiones del mercado”. “Pero no escapan al hecho de que los bancos tendrán que recortar las tasas, es un medicamento complementario para mejorar la situación”, agregó.

Además, otra de las repercusiones de esta crisis hipotecaria ha sido la que ha repercutido en la inflación, que ha subido con fuerza los últimos meses en la zona euro, pero de forma más acusada España. Ante esta situación, El Banco Central Europeo (BCE) cada vez se fía menos de los precios y advierte que el “período transitorio” de IPC elevado puede ser “más prolongado de lo previsto”. Estas palabras llegan después de que la Fed acordara con el BCE y otros bancos centrales un plan para afrontar la crisis crediticia.

La principal conclusión que se puede sacar de este conflicto, es que la crisis crediticia debido a las hipotecas de bajo coste, que parecía que únicamente iba a tener repercusión dentro de los Estados Unidos, podemos observar que ha ya tenido sus primeras consecuencias en Europa. Al ver tan lejos los Estados Unidos, la gente pensaba que no llegaría a sus vidas, pero el aumento del IPC, ha abierto los ojos a más de uno y ha visto que es un problema serio que tenían que tener mucho en cuenta, porque cada vez será más caro el conseguir una hipoteca. Ell impacto más sensible tiene que ver con el euribor a 12, la referencia a laque están vinculadas tres de cada cuatro hipotecas a tipo variable en España. Este aumento también tiene su nexo con los riesgos derivados de las hipotecas basura. Aunque el euribor tiene como referencia a los tipos de interés oficiales que determina el Banco Central Europeo (BCE) y que ahora están en el 4%, en última instancia es un índice que se establece en el mercado interbancario, o lo que es lo mismo, en la plataforma en la que se establecen los intereses a los que los bancos se prestan dinero entre sí. En estos momentos en los que los mercados de crédito están secos y el dinero es más escaso, acceder a él también es más caro.

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